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Arboles muertos y mucha tinta

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Historia de la ciudad sombría y pecadora

Historia de la ciudad sombría y pecadora SIN CITY
Autor: Frank Miller (guión y dibujos)
Edita: Dark Horse Comics, 1994

Aprovechando el hecho que se viene el inminente estreno de la versión cinematográfica de esta historieta (para ansiedad de mi amigo y compañero blogger el Hijo Tonto), decidí releer la primera de esta serie de novelas gráficas interconectadas por ocurrir en la ciudad de Basin City, más conocida como Sin City, para ver si era tan buena como recordaba.
La respuesta es: sí, totalmente.
Mucho se ha dicho de la influencia de Mickey Spillane en esta obra de Frank Miller. Y, si bien existe, creo que hay un autor que influye más en (al menos) la estructura narrativa: nada menos que Cornell Woolrich. Al igual que las obras de este escritor , Sin City empieza con una situación inesperada: Marv, un matón feo y con más brutalidad que inteligencia logra que una preciosa mujer se vaya a la cama con él. Al despertarse se encuentra que ella fue asesinada mientras él dormía, sin ningún rastro a seguir y con la policía cayendo en ese instante a buscarlo. De un comienzo tan improbable, Marv debe intentará descubrir al culpable y matarlo, sin saber con quien se mete (alguien muuy pesado). También es muy de Woolrich el personaje de Marv, un perdedor con mayúsculas que arriesga todo por el momento único de felicidad. Y el final no muy feliz de la historia no quedaría mal tampoco en una novela de este escritor.
Sin City se revela como una historia simple poderosa y absolutamente deprimente, digna del mejor noir, donde lo único que no es gris es el dibujo, unos bloques de manchas y luz donde Miller demuestra lo bien que es capaz de usar el lenguaje del comic (no es que sea una novedad para cualquiera que haya visto su trabajo con Daredevil o en Batman: Dark Knight igual). Un mundo de manchas y donde el color está ausente, pero que a cambio gana en intensidad y en elegancia a la hora de contar.
Creo que esta Sin City está en el tope del trabajo de historietista de Frank Miller (por no decir que es su mejor obra, que tampoco es algo tan equivocado). Si la película es la mitad de buena que la historieta, va a ser una delicia verla.

Y... a Umberto Eco le gusta...

Y... a Umberto Eco le gusta... DYLAN DOG: Volumen 2
Autores: Tiziano Sclavi (guión), Monatari & grassani (dibujos ¡Killer!), Fernandino & Trigo (dibujos Están entre nosotros) y Mignacco & Piccatto (dibujos Entre la vida y la muerte)
Colección: Los libros de Co & Co
Edita: Ediciones B, Barcelona, ¿1994?

Dylan Dog es uno de los personajes más exitosos de la editorial italiana Sergio Bonelli. Creado en 1986 por Tiziano Sclavi, Dylan Dog es un investigador de lo oculto que habitualmente encontrará a los típicos engendros del género, ayudado por Groucho, su ayudante (clavadito a Groucho Marx). Y por supuesto, mientras resuelve los misterios no faltará tiempo para que le eche un polvo a la muchacha de turno…
(Una digresión: Dylan Dog tiene el rostro de Rupert Everett, actor más conocido por su papel como el amigo gay de Julia Roberts en La Boda de Mi Mejor Amigo. De hecho Sclavi y el director de cine Michelle Soavi tuvieron siempre en mente a Everett para protagonizar Dellamorte, Dellamore, una peli de culto con un protagonista muy pero muy similar al personaje de historieta que hablamos).
Este volumen en realidad es el reentapado de los números 5, 6 y 7 de la edición española de la serie. Un proyecto que no funcionó (al igual que fracasaron todas las otras ediciones en español de Sergio Bonelli) y la verdad, después de leer las historias, puedo entender por qué. La primera historia , ¡Killer!, es el argumento de Terminator , solo que mezclándolo con la leyenda del Golem. Lo mejor , los dichos judíos que se disparan entre Groucho y el rabino Allen (si, le gusta el cine a Sclavi). Después, Están entre nosotros es tal vez la más original (aunque no mucho) de todas, con una historia de confusiones vampíricas que de última intenta alguna originalidad. Finalmente Entre la vida y la muerte (la que tiene el dibujo más sólido) ofrece una cruza entre el doctor Frankenstein y el asesinato para transplantar órganos, todo eso aderezado con experiencias fuera del cuerpo.
Las tres historias son largas, de 96 páginas y tienen ese estilo que cualquier lector de la vieja revista Skorpio podía reconocer con una ojeada: dibujos simples, con cierto realismo esquemático que queda desfigurado aquí por las evidentes necesidades de hacer muchas páginas en poco tiempo. Tanto los guiones como los dibujos no son malos: apenas mediocres. Dylan Dog es el equivalente italiano de un comic de superhéroes o un manga del montón: hecho rápidamente, aceptable para pasar un rato pero eminentemente descartable en la valoración final. Puede que Umberto Eco haya dicho (como indica orgullosamente la tapa de este volumen) Puedo leer la Biblia, Homero o Dylan Dog durante días y días sin aburrirme, pero eso lo único que nos indicaría es que Eco está acostumbrado a leer cosas largas y aburridas.

La delgada línea Eisner

La delgada línea Eisner EL ULTIMO DIA EN VIETNAM (The Last day on Vietnam)
Autor: Will Eisner
Coleccion: Will Eisner nº8
Edita: Norma Editorial, Barcelona, 2000

No voy a comentar sobre la genialidad del recientemente fallecido Will Eisner. Ya hay otros, muchos, que ya lo han hecho lo bastante bien como para ahorrarnos el tiempo por este lado.
Simplemente prefiero comentar este libro, en donde Eisner recoge experiencias de su paso por el ejército durante la Segunda Guerra (como persona reclutada), Corea y Vietnam (en estos últimos casos, como civil externo encargado de publicaciones del Ejército). Seis historias pequeñas, sobre gente afectada por la guerra, a veces soldados , otras corresponsales de guerra. Historias de gente común , contradictoria , quep uedne juntar en un instante cualidades y defectos como quien no quiere la cosa. Está la historia del guía de Eisner en Vietnam, un ex director de supermercado para quien esa visita guiada es el trabajo del último día en ese país. Una tarea fácil hasta que empieza un ataque sorpresa. Está la historia de un corresponsal de guerra que vuelve del fente, con una triste noticia personal. O la viñeta de un orgulloso matador de gente en Corea que resulta ser el único amigo de los niños de un orfanato. O un campesino aparentemente añorante de su hogar que, de repetne, muestra el peor costado humano. Está el joven atacado prouna prostituta vietnamita que lo deja herido y que igual no aprende. Y está la historia del soldado que siempre pide que lo trasladen al frente durante la Segunda Guerra cada domingo luego de emborracharse, para olvidar todo al día siguiente.
Seis pequeños relatos que se cuentan desde la mirada del testigo, simple, clara y conmovedoramente. ¿Brillante? ¡Por supuesto!
No por nada es Will Eisner el autor